Be’lakor The Dark Master: El Primer Príncipe Daemon y Símbolo de la Oscuridad Eterna
Descubre la magnificencia aterradora de Be’lakor, The Dark Master, la encarnación de la arrogancia y el poder ilimitado del Caos Absoluto. Como el primer mortal en ser ascendido al estatus de Príncipe Daemon por los cuatro Dioses del Caos (Khorne, Tzeentch, Nurgle y Slaanesh), su historia es una saga de manipulación y dominio que se extiende por milenios. Esta es la pieza central que tu colección de Warhammer ha estado esperando.
La miniatura de Be’lakor es una obra maestra del diseño escultural. Con alas inmensas, una pose dinámica que sugiere un descenso catastrófico y detalles intrincados de armadura demoníaca y trofeos macabros, esta figura sobresale visualmente. El kit multicomponente permite a los modelistas personalizar su apariencia con opciones variadas de cabezas, incluyendo la versión clásica con yelmo o su rostro revelado. Además, su base escénica añade un dramatismo visual que lo convierte en el foco de cualquier estantería o mesa de juego.
Pero su valor no es solo estético. Be’lakor ofrece una versatilidad de juego inigualable. Es completamente legal para su uso como Señor de la Guerra en dos de los juegos principales de Games Workshop: en Warhammer 40,000 lidera con maestría a los Chaos Daemons, mientras que en Warhammer Age of Sigmar es una elección poderosa para los ejércitos de Slaves to Darkness o cualquier facción de Daemons of Chaos. Sus reglas son tan imponentes como su apariencia; su aura de sombra única (conocida como The Dark Master’s Shadow) lo convierte en una pesadilla táctica, dificultando a los enemigos atacarlo y potenciando a sus aliados demoníacos.
Si buscas una figura que combine una rica historia, una presencia dominante en la mesa, y una adaptabilidad inusual entre sistemas de juego, la elección es clara. Adquiere a Be’lakor, el Maestro Oscuro, y lidera la vanguardia de la condenación eterna en la galaxia o en los Reinos Mortales. ¡Que el poder del Primer Príncipe Daemon se manifieste en tu ejército!